viernes, 24 de agosto de 2012

si lo viste imbécil maldito

Pinche pedazo de cagada, eso eres si lo viste Hijo de Perra, ahora cada que lo quieras ver verás puras mamadas y mierdas y culeradas y ojetadas de mi parti hacía tu inmune e irritable persona gorda y apestosa.

miércoles, 25 de julio de 2012

Punto número 1 : Forma explicada de manera razonada y estrofada sobre las cosas que pienso

Demasiado de todo, esa raíz y esa malva nos destruye, si no es eso que más qué más, mi pregunta es si estarás hablando tú o tus demonios, tú o tu conciencia, tú o el amor perdido que no aceptas. Puediera ser.. yo también he hablado con él. Qué jodida se vuelve la vida. Qué triste verano es este. Nunca habia tenido tan triste verano, tan triste historia, tan mala suerte, tan pesada el alma.

Ya nada de lo que se puede decir es... real. Esa realidad en la que vivimos esta más lejos que nunca, era una realidad que compartimos con todas las realidades que existen en el mundo y que podíamos vivir, así como todos la viven, pero ahora esta realidad es otra, es sólo un sueño roto en el que vivimos, un sueño roto y descosido, que he tirado y he desecho como hebra de tela y que no me queda más que coserlo de nuevo, ¿pero qué pasará? que tal si tu ya no necesitas un abrigo o qué sé yo,  si ni siquiera sé qué había debajo de esa piel, sólo sabía que era fría y suave, como tu mano, cuando la tomé.

A veces pienso que no merezco nada más de ti y que si lo obtuve fué sólo cuestión de suerte, de un malentendido. Quizá alguien más tenía que tomar esa mano, alguién que supiera el por qué de las cosas, al menos el por qué de las cosas que hace, no como yo que nunca sé nada; soy una sombra que vaga entre todos invisible porque nadie me ha conocido, nadie. Pienso luego en saber qué pensarán de mi esas personas que van de tan cercanas como mi madre a tan lejanas como un desconocido en un bar. No sería cuestión de vanidad, sería cuestión de mentira o verdad. Las personas me llaman por mi nombre y yo les contesto, tengo adjetivos para cada una, las conozco bien, de verdad que las conozco o de menos nunca desatino del todo, rara vez alguien me sorprende, ahora pienso que la sorpresa va de conocerlas relamente, saber porqué esto o el otro pero de adjetivarlas sólo es la repcuesta que buscaba, ellas me deberán de adjetivar a mí también, pero qué? ¿qué dirán? ¿por qué no me importa? ¿por qué no me duelen? aún no lo sé, no lo sé pero descubrí cuando pasó, bueno, en relaidad aún nó lo descubrí, pero es una pista: un día mi abuela murió y yo lloré pero no fué un llanto de perdida y amrgura, fué como si se hubiera perdido mi juguete favorito, así de simple. Es terrible que estás cosas le pasen a uno, es desolador saber que nada te duele.

La simpleza es algo que me ha perseguido por años. No sé como pasó.

Es desconcertante, desde niña siempre me quize enamorar, tenía la necesidad de amar, pero no a mis padres o a mi hermano, era que quería enamorarme de alguien ajeno a mi que fuera hermoso y que me llevara lejos, a veces era un hombre, otras veces me imaginaba en una caricatura o hasta siendo  un perro. Me gustaba que se amarán. Que se amaran mis juguetes, que se amaran mis colores. Imaginaba historias del color amarillo y el azul defendiéndo su amor del color rojo, ella, a mi gusto cromático desentonaba y nunca jamás podría ser buena para el color azul, tenía que sacarle punta para que muriera pronto y la usaba a más no poder. Mi gusto cromático ha cambiado, ahora pienso que se llevan de maravilla y a quien hay que destruir es al rosa. Qué pena pero que libertad. Bueno, cosas así.

También un día mi perro Smith se enamoró. Trajo a su novia a vivir con él. Pasaron la noche juntos. Él le llevó de comer. Por la mañana gruñia porque mi mamá inbtentaba alejarnos. Ella tenía sarna. No era bueno para él. Nunca más se volvió a enamorar. Murió célibe. Siempre me pareció muy triste mi perro, yo lo quería de verdad. Era muy bueno conmigo, pero cuando murió yo no pude ser buena con él, no tenía dinero y pues, lloré, como cuando se murió mi abuela.

Pienso en él, pienso en mi abuela, en mis padres, en los colores, pero no sé, no sé. Aún no sé porque te engañé y tú que nos matas por saberlo.